Malvinas y Cambiemos

Autor: Alberto Martinez del Pezzo. Licenciado en Ciencia Política (UBA), docente de la Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC).

Ya transcurridos casi cuatro años del gobierno de Cambiemos se puede realizar un balance respecto a cómo se abordó la Cuestión Malvinas en este tiempo. En primer lugar hubo grandes avances en materia del reconocimiento de caídos gracias a gestiones argentinas e inglesas iniciadas hace un tiempo que rindieron sus frutos en esta actualidad reciente. Además se han visibilizado las denuncias de los excombatientes que sufrieron torturas en la Guerra de 1982, lo cual permite echar luz sobre las atrocidades cometidas durante la Dictadura.

Sin embargo, como se puede observar el macrismo continuó por suerte con estos aspectos que son necesarios reparar como aclarar, pero no así ha producido algún tipo de reclamo sobre la cercenada soberanía argentina con respecto a las Islas. Macri goza del privilegio de ser el primer presidente que no incluye en su discurso inaugural durante dos años en el Congreso la reivindicación que nuestro país lleva adelante históricamente desde 1833. De este modo Cambiemos se inscribe perfectamente en los gobiernos de derecha que tienen la esperanza de no generar ninguna confrontación con los ingleses para poder recibir por parte de ellos sus preciadas inversiones. Producto de esta visión es el comunicado de entendimiento Foradori-Duncan que habla del “crecimiento económico y del desarrollo sustentable” de las Islas Malvinas como una unidad autónoma acordando adoptar “las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos” que los limitan [1].

De esta manera es clara la política de Cambiemos respecto a la Cuestión Malvinas: continuar con todo lo que respecta al pasado pero no disputarle nada al Reino Unido, todo lo contrario facilitarle todos sus requerimientos como agregar vuelos hacia las Islas sin ningún beneficio sobre nuestro país, en nombre de la cooperación. De este modo la argentina vuelve al paraguas de soberanía que fue la antigua (y supuesta) estrategia para poder lograr un entendimiento con los ingleses para abordar el reclamo de soberanía, no obstante por lo menos en ese entonces, se declaraba cooperar para lograr algún beneficio a futuro; en el acuerdo Foradori-Duncan ni siquiera se menciona ningún tipo de meta conjunta, sino que se cede en todo y no se deja establecido ningún beneficio argentino a futuro como lo fue en el pasado.

"Macri goza del privilegio de ser el primer presidente que no incluye en su discurso inaugural durante dos años en el Congreso la reivindicación que nuestro país lleva adelante históricamente desde 1833."

Según estimaciones de los propios isleños tan solo las nuevas rutas aéreas inauguradas recientemente le aportarán 1.9 millones de libras al año en actividad turística [2]. Cifra menor si se toma en cuenta que según estimaciones por la explotación de la pesca desde 1982 hasta la actualidad las ganancias ascienden entre 150 y 180 mil millones de dólares [3]. Como se puede observar solo cuantificando los beneficios de la apropiación territorial inglesa se dimensiona las consecuencias de la usurpación. Sin entrar a pensar en las cuestiones geoestratégicas que representan una posición próxima a un paso bioceánico, como además, poder reclamar derechos sobre la Antártida.

Al parecer todas estas cuestiones son difíciles de dimensionar por un gobierno que recibió mediante quien fuera presidente del Banco Central, Luis Caputo, 3 mil millones de dólares por parte de los fondos BlackRock y Templeton [4] en lo que fue el estallido de la burbuja de las Lebacs a comienzos de este año. En principio la emisión de los denominados Botes sería otro caso de endogamia entre funcionarios provenientes del mercado con sus conocidos y nada tendría que ver con la soberanía de las Malvinas, salvo que el primer fondo mencionado también es el principal accionista de Noble Energy y Edison Internacional, quienes tenían participaciones en la licencia de explotación petrolífera offshore al norte del archipiélago y que fueran denunciados en el año 2015 por exploración ilegal [5].

"De esta manera es clara la política de Cambiemos respecto a la Cuestión Malvinas: continuar con todo lo que respecta al pasado pero no disputarle nada al Reino Unido."

De este modo es comprensible que funcionarios que solamente tienen la capacidad de poder observar las ganancias trimestrales no se concentren en aspectos trascendentales para un país como es el reclamo de soberanía de las Islas Malvinas, que a lo largo de la historia, logró ubicarse no sólo como una causa argentina sino de todo el continente latinoamericano. Por ello se hace necesaria una participación activa respecto al presente del tratamiento de la Cuestión, que llene de contenido lo establecido por la Constitución Nacional [6], que obliga a todos los gobierno a encontrar una solución al diferendo de soberanía.

[1] https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/comunicados/comunicado-conjunto-9

[2]https://www.cronista.com/economiapolitica/Nuevo-vuelo-a-Malvinas-islenos-esperan--90-millones-extra-para-su-economia-20181212-0059.html

[3] Según estimaciones del CECIM

[4]https://www.lapoliticaonline.com/nota/112978-una-jugada-de-caputo-con-los-fondos-blackrock-y-templeton-le-puso-un-freno-a-la-corrida/

[5]https://www.ambito.com/dos-petroleras-eeuu-abandonan-la-explotacion-hidrocarburos-las-islas-malvinas-n4035745

[6] https://www.congreso.gob.ar/constitucionDispTransitorias.php

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